Cómo aplicar el ‘Design Thinking’ para empatizar con tus clientes

Una de las tareas más complejas que uno se puede enfrentar a la hora de promocionarse entre clientes potenciales es encontrar el producto o servicio que más se adecúe a sus necesidades. El Design Thinking, o “Pensamiento de Diseño”, es una metodología ideal para hallar los problemas a los que se enfrenta tu público objetivo (target), de tal manera que puedas planear cómo solventarlos.

Como concepto, el Design Thinking surgió a mitades del siglo pasado en la Universidad de Stanford (California, EE.UU.), aunque el ideólogo más conocido de ese método, David Kelley, fundador de la compañía de innovación y diseño IDEO, lo puso en práctica en los años 90.

Si quieres aplicar este método a la hora de idear tus proyectos, utilizado por empresas mundialmente conocidas como Under Armor, Uber Eats o Oral B, deberías conocer cuáles son los cinco pasos del Design Thinking:

  1. Empatizar

En esta primera fase lo que tienes que hacer es ponerte en la piel del usuario que quieres atraer. Es una tarea compleja, ya que has de conocer a fondo las características de tu target, y encontrar sus necesidades. Las entrevistas, la observación y el shadowing (seguimiento exhaustivo de los usuarios) son técnicas adecuadas que te ayudarán a empatizar.

  1. Definición

Una vez encuentres las necesidades y deseos del target, es momento de definir el problema que este mismo se enfrenta y que impide que logre satisfacer sus necesidades. En esta fase se recopila toda la información sobre estas necesidades y problemas y se sintetiza de tal manera que estos queden bien claros.

  1. Ideación

Esta labor es puramente creativa y es el momento de presentar ideas para cubrir las necesidades ya recopiladas, y sintetizadas, de tu público objetivo. Estas ideas tienen que resolver los retos planteados en la fase anterior. La técnica del brainstorming, o “lluvia de ideas”, puede llegar a ser muy útil en esta etapa.

  1. Prototipado

En esta fase se han de aterrizar las ideas a la realidad. Diseñando un prototipo o maqueta, estas ideas se hacen tangibles (ya sea creado a papel o mediante canales digitales, como las presentaciones o cualquier tipo de material audiovisual) para que, después, podamos mostrárselo a los usuarios.

  1. Testear

Una vez tengamos el prototipo o maqueta listo se lo mostramos a un usuario. El prototipo puede estar diseñado de tal manera que este logre interactuar y experimentar sensaciones.

Lo vital de esta etapa es que dicho usuario nos de su feedback; nos diga sinceramente si el prototipo solucionará sus necesidades y resolverá sus problemas. Sus comentarios y apreciaciones servirán para que podamos modificar nuestro, desechemos o repensemos todas las ideas o, quien sabe, validen por completo nuestro nuevo producto.

En conclusión, el Design Thinking nos permite empatizar con nuestro público objetivo y sus necesidades y nos ayuda a testear rápidamente productos y servicios innovadores.