Comienza la carrera contrarreloj para presentar las submissions del directorio internacional Legal 500, que siempre marca sus deadlines la primera semana de agosto.
Aunque la base de este directorio es parecida a la de Chambers, la realidad es que hay varios matices que lo hacen diferente a su vecino británico y que debemos tener en cuenta a la hora de hacer una buena submission.
¿Cuáles son las principales diferencias entre Legal 500 y Chambers?
1. Chambers clasifica por bandas y ranquea a menos firmas que Legal 500 (generalmente es más difícil salir o subir en sus rankings).
2. Chambers elabora rankings individuales de los abogados por área de práctica. Un socio puede estar “ranqueado” a nivel individual y su práctica puede no estar “ranqueada”. Esto no sucede en Legal 500: si una práctica no está ranqueada, no puede salir ningún profesional del equipo a nivel individual.
3. Para Chambers el feedback es lo más importante: el feedback de los referees y el feedback de la competencia. Las entrevistas con los despachos sirven expresamente para recabar información sobre el mercado. La submission también es importante, pero en un segundo plano. Es más conservador que Legal 500, y antes de clasificar a una firma, les otorga un periodo de prueba de 1 a 3 años.
4. Para Legal 500 lo más importante es la submission. Si la submission no está bien, da igual el feedback de los referees. Le da importancia, pero en un segundo plano.
Legal 500 se centra en el trabajo del equipo y para tomar una decisión sobre la inclusión de una firma o un posible cambio en el ranking tiene en cuenta, sobre todo, la submission.
¿Qué debemos considerar al presentar nuestras candidaturas a Legal 500?
• A la hora de elegir los asuntos, procuremos centrarnos en la sofisticación y tipología de estos.
• Es importante describir el trabajo de la manera más completa posible, sin olvidar ningún campo. El value y qué otras firmas han estado involucradas en el asunto son, por ejemplo, elementos importantes en áreas como corporate y procesal.
• Debemos ordenar los asuntos de mayor a menor importancia (teniendo en cuenta la tipología de cliente, la complejidad de los asuntos, si se trata de un asunto cross-border, etc).
• Identifiquemos los clientes clave: nuevos vs. antiguos.
• Referees ilimitados, pero en la medida de lo posible, evitemos reutilizar los de Chambers.
• Es clave demostrar a lo largo de la submission el crecimiento de la práctica en los últimos meses (nuevos clientes, profesionales, nuevas líneas de servicio) y el trabajo en equipo de toda el área.
Recordad “vender la práctica”, así gana todo el mundo. Y, si tenéis alguna duda, estaremos encantados de ayudaros.
¡Feliz fin de semana!