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El diseño en el sector legal, mucho más que un simple “pónmelo bonito”

El diseño en el sector legal, mucho más que un simple “pónmelo bonito”

Luna Nogales

Luna Nogales

¿Qué es lo primero que se te viene a la cabeza si hablamos de “diseño”? Probablemente hayas pensado en un proyecto muy visual, en un boceto colorido o en ilustraciones extravagantes y llamativas.  

Cuando hablamos de diseño, tendemos a pensar en algo estético, en algo «bonito». Pero el diseño es mucho más que eso: es estrategia, funcionalidad, comunicación y, en muchos casos, una herramienta de transformación y de conexión. Y sí, también en el sector legal. 

Para entender mejor esta relación, hablamos con Magdalena Irós (para Venize, Maggie), nuestra diseñadora en el equipo. Y qué mejor momento para hacerlo que esta semana en la que celebramos el 8M, una fecha que también sirve para dar voz a las mujeres en todos los campos profesionales, incluido el diseño. Tendencias para este 2025, mujeres diseñadoras que nos inspiran y consejos estratégicos para un buen diseño en las redes sociales y web del despacho…  

Con esta conversación, queremos romper barreras y recordar que el diseño no es solo un “extra decorativo”, sino que se trata de una herramienta esencial para llevar tu mensaje y tus valores a tu audiencia objetivo.  

Maggie, mucha gente piensa que el diseño es solo «hacer las cosas de forma bonita». Pero, ¿cómo definirías tú su verdadero impacto? 

La realidad es que el diseño es mucho más que estética. Es una herramienta clave para comunicar, facilitar la comprensión de la información y dotar a una marca de personalidad. No es solo cuestión de apariencia, sino de estrategia. 

Y, sobre todo, requiere mimo. Un buen diseño no se hace en un instante, cada proyecto tiene su propia lógica y necesita herramientas específicas. No es lo mismo crear una identidad corporativa desde cero—con su logo, tipografía y estilo visual—que maquetar una propuesta, desarrollar una web o diseñar contenido para redes sociales (donde, por cierto, cada plataforma tiene sus propias reglas). 

Cada cliente, cada proyecto y cada soporte presentan desafíos distintos, pero todos comparten tres elementos esenciales: estrategia, dedicación y cuidado. 

¿Cómo puede el diseño mejorar la experiencia del usuario en el sector legal?  

En nuestro sector, donde todo suele ser más rígido y formal, el diseño juega un papel clave para hacer que la comunicación sea más clara y accesible para cada audiencia. 

Desde documentos visuales y comprensibles hasta páginas web que reflejan con precisión la identidad de una firma, el diseño no es solo estética, sino funcionalidad. Aunque en un entorno tradicional pueda existir cierta resistencia, la percepción de la funcionalidad e importancia del diseño cambian cuando se evidencia su impacto: mejora la comunicación, refuerza de la confianza y facilita la toma de decisiones. 

Ya sabemos que la información es poder, y un buen diseño puede marcar la diferencia entre un contrato denso e ininteligible y uno claro y estructurado, entre una web jurídica que aleja a los clientes y otra que los invita a quedarse y navegar por ella, a querer saber más de tu despacho. 

Y si hablamos de tendencias de diseño para este 2025, ¿qué es lo que más vamos a ver en los próximos meses?  

Las tendencias de este año apuntan al minimalismo, la accesibilidad y una apariencia “más digital”. ¿Color? Sí, pero en su justa medida. La colorimetría tiene su complejidad y debe estudiarse a fondo para lograr el equilibrio perfecto. 

Además, el diseño, al igual que el contenido, se vuelve más humano. La tipografía deja de ser solo un recurso visual para convertirse en una expresión de los valores y emociones de cada marca. Este año veremos un mayor juego con los tipos, tamaños y grosores de las fuentes, creando contrastes que aporten dinamismo y personalidad. 

Por último, el diseño estará más alineado que nunca con los criterios ESG. Las marcas buscan reflejar su compromiso con la sostenibilidad y la responsabilidad social a través de su imagen, desde la elección de colores y materiales hasta la optimización de recursos digitales para reducir su impacto ambiental. 

Si hablamos de redes sociales, el formato álbum gana protagonismo con la combinación de tres imágenes que, juntas, crean un “mini-feed” único, coherente y atractivo, donde los planos, secuencias y texturas juegan un papel clave para contar una historia visualmente impactante. Por su parte, los carruseles en LinkedIn siguen siendo el formato estrella, pero con un enfoque más dinámico y visual: menos texto, más fluidez y un diseño que invite a deslizar de manera natural, captando la atención desde la primera imagen y manteniendo una narrativa atractiva a lo largo de cada slide. En nuestro artículo sobre Linkedin Updates: cambios en el algoritmo y cómo adaptar tu estrategia de contenido encontrarás más tips sobre esta red social. 

Y en cuanto a las páginas web, serán mucho más intuitivas, renovadas y dinámicas, con una navegación ágil y sin exceso de texto. Cuanto menos densa y más efectiva, mejor, hay que tener en cuenta que el usuario no dedica demasiado tiempo a leer una web, sino que quiere una experiencia rápida y clara. 

En una fecha como esta, el 8M, hablamos de igualdad y visibilidad. ¿Cómo ha sido tu experiencia como mujer en el mundo del diseño? ¿Has notado sesgos o retos concretos?  

A veces, las mujeres en el sector del diseño somos encasilladas en lo “estético” y no en lo estratégico, como si nuestra labor se limitara a hacer que algo se vea bien y no a construir una identidad visual con impacto y un mensaje detrás de todo ello. 

Afortunadamente, en mi experiencia dentro del mundo legal, mi género no ha sido un desafío. He tenido la suerte de sentir que mi trabajo ha sido valorado en todo momento, no solo por su forma o resultado, sino también por su trasfondo y su impacto estratégico. 

¿Qué mujeres en el mundo del diseño te inspiran en tu día a día? ¿Tienes alguna referente que hayan influido en tu forma de diseñar? 

Paula Scher, diseñadora gráfica y socia del prestigioso estudio Pentagram, es una auténtica genia de la identidad visual. Sus imágenes no solo son icónicas, sino también profundamente inteligentes, lo que las convierte en una fuente de inspiración constante.  

También admiro mucho a algunas diseñadoras que se especializan en Legal Design. Me asombra cómo logran trabajar el diseño en proyectos legales con tal destreza, comprendiendo la complejidad del cliente y, al mismo tiempo, sabiendo transmitir de manera clara y efectiva el mensaje. Es una combinación de técnica y empatía que realmente marca la diferencia.   

Y para terminar… A aquellos despachos o profesionales del sector legal que aún no han apostado por el diseño, ¿qué les dirías? 

Que no subestimen el diseño con un simple «pónmelo bonito». Un despacho con una identidad visual definida y una comunicación cuidadosamente trabajada no solo transmite confianza, sino que también se diferencia de la competencia. Al final, el diseño es la primera impresión, es tu carta de presentación y es cómo te perciben. 

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