EMPATÍA: VER DE OTRO MODO

“La empatía es el secreto escondido en el archivo de los sentimientos. Si lo extraes, ves de otro modo”. El sábado pasado ABC publicó un artículo del prestigioso psiquiatra Enrique Rojas sobre la empatía. Me hizo reflexionar sobre lo importante que es el tener esta cualidad (más que cualidad, yo lo llamaría “don”) y particularmente tenerla en nuestro sector, a la hora de tratar con los clientes, nuestro equipo y otros profesionales.

¿Somos conscientes de lo importante que es tener empatía? Quizás no nos hemos parado a pensar en qué significa realmente ser empático.  “La empatía es un sentimiento de identificación con alguien, que nos lleva a compartir su mundo emocional. Es comprender y eso significa ponerse en el lugar del otro, señalaba Rojas en el artículo.

Para poder entenderlo mejor, el psiquiatra diferencia los conceptos “entender a una persona” y “comprender a una persona”. El primero significa acercarse a una persona, escuchar sus razones y argumentos. El segundo, ponerse en su piel, penetrar en su intimidad y captar lo que está sucediendo. “Comprender es aliviar”. Algo mucho más introspectivo y personal que requiere dedicación y entrega a los demás.

Nos encontramos en un sector en el que tradicionalmente la gestión emocional siempre ha estado en un segundo plano. Sin embargo, si buscamos el lado positivo a la pandemia mundial que hemos vivido y vivimos, nos damos cuenta de que el mundo legal ha logrado tomar una visión más reflexiva de cómo deben trabajar los abogados, las prioridades que deben tener y la importancia de aportar valor en todo lo que hacemos. El asesoramiento legal ya no lo es todo, y tanto los clientes, como los miembros de la firma y otros profesionales de nuestro entorno requieren de una buena gestión humana y emocional. ¿Cómo podemos conseguir esto en un sector que siempre ha estado marcado por el estrés constante, una competencia dura y la ansiedad física y mental del día a día?

Evitar prejuicios, no dar una opinión anticipada y ser prudente, son los consejos del psiquiatra a lo largo del artículo. ¿Cuántas veces nos dejamos llevar por nuestras emociones cuando un compañero nos cuenta un problema, cuando un cliente está descontento, o, simplemente, cuando alguien nos dice algo difícil de digerir o de escuchar? ¿Qué podemos hacer para ser empáticos con la otra persona en estas situaciones?

Enrique Rojas señala varias claves para conseguirlo: invitar a la otra persona a que valore los hechos de forma templada, a que quite importancia a las cosas, aprender a relativizar.  Tener perspectiva ante las situaciones negativas y evitar miras cortoplacistas y, por último, hacerse fuerte en la adversidad.  No darse por vencido, pelear, luchar. “Fortaleza y voluntad”. Dos palabras que se han convertido en mis palabras favoritas.  

¿Os imagináis aplicar esto en vuestro día a día? ¿Qué impacto tendría en vuestro equipo, en vuestros clientes, en vosotros mismos?

Ser empático implica tener inteligencia emocional. Una oportunidad que nos brinda la vida de “ver de otro modo”, como dice el catedrático en psiquiatría. “Saber amar es saber mirar”.