En estas fechas, el sector jurídico europeo mira de nuevo hacia Londres en busca de la convocatoria de los FT Innovative Lawyers Awards Europe. Estos premios son actualmente el reconocimiento más importante para valorar y destacar la capacidad real de innovar de firmas y asesorías jurídicas.
La convocatoria de 2026 ya está abierta, con el 6 de abril como fecha límite, y no ha habido sorpresas. Para los despachos de abogados, los premios FT articulan siete grandes categorías: practice of law, business of law, knowledge and data, people and skills, responsible business, además de los reconocimientos individuales: individual practitioner e intrapreneur. También está el influyente law firm index, un ranking de las 50 firmas más innovadoras de Europa que pondera la innovación (60%), el desarrollo digital (20%), la gestión del talento (10%) y la responsabilidad social (10%).
Los FT Innovative Lawyers no son territorio exclusivo de despachos. Las asesorías jurídicas corporativas pueden presentar hasta cuatro candidaturas en distintas categorías diseñadas específicamente para equipos in-house: commercial and strategic partners, new products and services, operational transformation, digital solutions, outside counsel management, people and skills y sustainability and responsible business.
Lo que realmente premian
Al analizar los casos destacados de 2025, se detecta un patrón recurrente. Estos premios destacan, sobre todo, transformaciones estructurales más allá de proyectos aislados.
Las firmas mejor posicionadas no presentan una herramienta de inteligencia artificial, sino todo un modelo operativo basado en IA. No hablan de “hemos lanzado una plataforma”, sino de cómo esa plataforma ha cambiado la forma de prestar asesoramiento, cómo se ha adoptado masivamente y qué impacto cuantificable ha tenido.
Las métricas son determinantes y configuran el relato: reducciones de tiempos medibles, porcentajes de adopción interna, volumen de usuarios, integraciones, escalabilidad.
En la edición pasada, premiaron, por ejemplo, proyectos que integran IA generativa con grandes bases de conocimiento internas, reduciendo el riesgo de errores y preservando la fiabilidad jurídica; y firmas que han reformulado su modelo de prestación de servicios, creando unidades específicas de aceleración tecnológica o desarrollando productos digitales propios con gobernanza y estrategia explícitas.
Nuestro país, junto con Reino Unido y Portugal, mantiene una presencia muy relevante en estos premios. En la última edición, ocho firmas españolas figuraron entre las 50 más innovadoras de Europa: Garrigues (ganador del premio a la firma más innovadora de Europa continental), KPMG Abogados, Ecija, Uría Menéndez, Pérez-Llorca, Deloitte Legal, Gómez-Acebo & Pombo y Cuatrecasas.
Tendencias que marcarán la próxima convocatoria
Las firmas que más avanzan lo hacen cuando conectan tres vectores: la innovación tecnológica integrada en la estrategia, un modelo organizativo coherente pensado para el futuro y proyectos alineados con las tendencias regulatorias y sectoriales que nos rodean.
De cara a 2026, el radar del Financial Times podría orientarse hacia varias líneas estructurales. Es previsible que la IA siga marcando el paso y se convierta en un factor diferencial, pero para ello será necesario demostrar transversalidad, integración y un verdadero impacto.
Tradicionalmente, los FT prestan especial atención a sectores estratégicos: defensa, espacio, telecomunicaciones críticas, transición energética o financiación sostenible sofisticada. Cuando un proyecto combina complejidad regulatoria, impacto industrial y arquitectura jurídica novedosa, la probabilidad de reconocimiento aumenta.
En paralelo, la “productización” de servicios legales (convertir asesoramiento en plataformas, modelos de suscripción o soluciones replicables) es previsible que continúe ganando peso.
El despacho que logre demostrar que ha pasado del “caso” al “sistema” partirá con ventaja para lograr un fuerte posicionamiento en el terreno de la innovación. Estos premios, sin duda, ofrecen una comparativa real, donde las diferencias en la puntuación revelan fortalezas y áreas de mejora que pueden resultar de gran utilidad para el sector.
Aunque para muchas firmas el trabajo empezó meses antes de la convocatoria, ahora sí podemos decir que ha comenzado la cuenta atrás.
Hasta el 6 de abril quedan por delante reuniones, selección de proyección, medición de impacto, capacidad de síntesis y mucha redacción. Tres ingredientes que no deben faltar en una buena submission: coherencia, ambición y creatividad.