Los consumidores se preocupan cada vez más por la huella ecológica que dejan. Así lo demuestran los datos de algunos estudios:
– Hasta un 93% asegura que prefiere productos sostenibles.
– Alrededor de un 80% de las páginas web, tiendas online y anuncios contienen alguna alegación medioambiental.
– Al menos 4/10 de estas alegaciones son mensajes implícitos o utilizan términos demasiado genéricos.
– En casi un 42% de esos mensajes hay dudas razonables sobre su veracidad.
Sin embargo, hay que ser muy prudentes con el 𝘦𝘤𝘰𝑝𝘰𝘴𝘵𝘶𝘳𝘦𝘰, ya que, con la nueva directiva contra el blanqueo ecológico (en vigor desde el 26 de mayo) la lista negra de prácticas comerciales desleales queda clara. Además, el greenwashing puede costar hasta 100.000 euros en multas, según la ley de defensa de los consumidores.
Nuestra compañera Blanca Ramírez de Ganzua lo resume perfectamente: «Con la nueva regulación, todo lo que se comunique en sostenibilidad se va a mirar con lupa». Por eso, las marcas tienen que apostar por hechos y evidencias, no solo por compromisos programáticos.
Gracias a Patricia Esteban López por contar con Venize Comunicación para participar junto a David Gómez (Baylos), Miguel Fernández Benavides (ONTIER), Anxo Tato (AUTOCONTROL – Asociación para la Autorregulación de la Comunicación Comercial) y Javier Goyeneche (ECOALF).