Los directorios legales ante la crisis: perfil bajo y margen a los despachos

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Autor: Telmo Avalle

Chambers & Partners y Legal 500, dos de los principales directorios de despachos de abogados, han retrasado sus plazos y flexibilizado sus operativas por culpa de la pandemia. Una decisión que han saludado muchos despachos, con sus abogados confinados en sus domicilios y teletrabajando.

El pasado 15 de abril se publicaron los resultados del ranking europeo Legal 500, el segundo directorio de referencia en el sector legal. Por prestigio, el más importante es Chambers, que el 24 de abril celebró la gala de sus premios europeos.

En circunstancias normales los abogados y despachos incluidos en la fotografía final se hubieran encargado de darle la mayor visibilidad posible, pero la comunicación de ambos reconocimientos ha pasado desapercibida por la situación actual.

Los tiempos imponen moderación y cierta prospectiva de negocio ante los riesgos que se avecinan en el horizonte. “Ahora más que nunca los despachos de abogados atraviesan un momento clave en el que tienen que estar al lado de sus clientes”, resalta Sara Santos, consultora especializada en directorios.

 

Por mucho que haya decaído la actividad, todos los recursos de las organizaciones están centrados en sacar adelante las tareas prioritarias. “La oleada de trabajo en la que se han visto inmersos no solo mantiene ocupados a los abogados, sino también a los departamentos de marketing de las firmas”, añade Santos.

Pese a su utilidad como vara de medir, a día de hoy los directorios constituyen la última de las preocupaciones para las firmas.

Para Susana Claudio, directora de la consultora Band 1, “son una herramienta de marketing muy importante en el sector legal y van a seguir teniendo peso pero es verdad que en estos momentos no está siendo prioritario para ningún despacho”.

Nada que ver con las intensas jornadas de trabajo rellenando formularios y preparando candidaturas que se pegan los departamentos de desarrollo de negocio en febrero para cumplir con los primeros plazos de entrega. A comienzos de año se cierran las solicitudes de financiero, mercantil y M&A; procesal o arbitraje, entre otras ramas.

Muchos directorios han reaccionado a esta situación dando un respiro a los despachos. “Han entendido que no es el mejor momento para preparar ‘submissions’ (documento que hay que completar para participar) y han retrasado fechas de entrega”, apunta Claudio.

Esta ha sido la reacción de Chambers & Partners y Legal 500. El primero anunció que prolongaba los plazos de sus ediciones de Estados Unidos y Europa del 13 de mayo al 17 de junio, al tiempo que flexibilizaba a los “referees” contestar a las entrevistas por correo electrónico en lugar de la habitual llamada telefónica.

 

En paralelo, Chambers ha empezado a investigar varias áreas con vistas a incorporarlas en la edición del 2021. Una labor que conlleva consultar a clientes sobre el rendimiento de un abogado.

 

Claudio considera que “la estrategia más razonable en estos momentos es no molestar a clientes pidiéndoles participar en los cuestionarios que envía el directorio y sólo hacerlo cuando hay un contacto muy directo y cercano”.

Por su parte, Legal 500 “ha optado por detener el envío del cuestionario a los referees durante 4 semanas, y ha extendido el plazo que tienen los despachos para hacer las entrevistas. Para la edición de EMEA, de momento no han tomando ninguna medida”, explica Santos. Ambas expertas coinciden en que estas medidas tendrán un impacto en los rankings.

Ana Delgado, responsable de Desarrollo de Negocio de Pinsent Masons, discrepa de esta última idea. “No creo que vaya a repercutir, creo que los principales directorios como Chambers y Legal 500 mantendrán su estatus de liderazgo y, por lo tanto, no veo peligrar sus negocios. Quizás sí pueda afectar a directorios de más reciente creación o con menor capacidad global y track record histórico, pero dudo que cambie algo a los ‘grandes’”.

En Pinsent Masons no dan mayor importancia a los cambios mencionados. En todo caso entienden que se trata de un gesto de empatía con la situación del sector. “La realidad es que el trabajo de los directorios no es un simple calendario de entregas, sino un trabajo que se hace a lo largo del año. Además, no hay nada que no nos permita trabajar con total normalidad en dichas submissions desde casa estos días”, sostiene Delgado.

 

 

Sara Santos, consultora especializada en directorios

Pero el negocio principal de los directorios no está en los populares rankings, sino en productos como eventos, venta de perfiles, premios o publicaciones patrocinadas. Sin ir más lejos, Chambers ha pospuesto a 2021 el foro europeo que tenía previsto celebrar este año en Madrid.

Es en estas actividades donde más incidencia está teniendo la crisis sanitaria. O por lo menos así lo entiende Claudio al destacar que “de momento, todos los eventos que iban a tener lugar en marzo y abril se han cancelado por lo que han perdido esta fuente de ingresos.

Por otro lado, las publicaciones patrocinadas, en momento de crisis, también tienden a disminuir”. Al mismo tiempo, manifiesta que los directorios “se van a resentir como el resto del mercado pero al estar digitalizados, les va permitir mantenerse y focalizar toda su estrategia de negocio en el ámbito online en estos complicados momentos”.

En este punto, Santos alude a la venta de la información del despacho que se publica junto a los ránkings como el producto más lucrativo. “Ante la incertidumbre económica, los despachos pueden verse obligados a retrasar o paralizar sus propuestas de marketing”.

Concluye que para suavizar posibles impactos se podría “‘ralentizar’ o incluso cancelar la renovación o adquisición de nuevos perfiles. Los departamentos comerciales de los directorios tienen duros deadlines que cumplir, por lo que no solo las cancelaciones podrían perjudicar directamente el negocio de los directorios, sino también cualquier retraso en la adquisición de los perfiles”