Tu fichaje estrella se marcha. Pero, ¡qué no cunda el pánico!

Ser líder requiere valentía, compromiso, dotes comunicativas y, sobre todo, una gran capacidad para reponerse tras la marcha de un empleado.

Dicho así, parece sencillo. Sin embargo, el miedo y la incertidumbre nublan durante unos momentos la mente de cualquier jefe tras recibir la noticia.

¿Por qué asusta tanto la pérdida de un empleado? Lo explican los datos. Las empresas que cuentan con plantillas estables en el tiempo disfrutan de niveles más elevados de competitividad y productividad en comparación con las empresas que presentan altos niveles de rotación de personal.

Pero, ¡qué no cunda el pánico! Te vamos a explicar qué hacer cuando un miembro del equipo renuncia o se va temporalmente.

 

Comunicación de la renuncia laboral o baja al resto de empleados

Cuando un compañero deja la empresa, eres tú como líder del equipo el responsable de comunicar al resto de los empleados la noticia.

¿Cómo? De la forma más transparente posible para evitar las tensiones que se puedan provocar. Cualquiera que sea la razón, salida voluntaria, ruptura convencional o despido, a la hora de transmitir la pérdida como jefe debes ser todo lo claro que te permita la situación.

Si la salida del empleado es de forma temporal, por ejemplo, una baja por enfermedad, el comunicado es sencillo. Consiste en decirle al resto del equipo que su compañero tomará un tiempo por asuntos personales, pero que volverá a la empresa en el futuro. Si el empleado quiere compartir las razones, debe hacerlo él, y si por el contrario prefiero no hacerlo, respetar su decisión.

Si la salida es definitiva y los motivos no responden a causas personales o circunstanciales, la situación puede ser más complicada. Primero, hay que conocer y enfrentarse a los motivos que llevan al empleado a marcharse. Así, el traslado de información al resto del equipo será más efectivo.

Aunque como líder no es tu deber compartir los motivos por las que los empleados renuncian, sí es lo más recomendable. ¿Por qué? Si el miembro del equipo se marcha por problemas que son vox populi en la organización, reconocer y explicar cómo se va a abordar el conflicto es clave.

El cómo también es importante. Es decir, la forma en la que vamos a compartir las noticias con nuestro equipo también es una cuestión a tener en cuenta. Cuanto más personal sea, mejor. Como jefe, evita los correos masivos, son distantes. El cara a cara en estas ocasiones, es lo ideal.

 

Reserva tiempo para preguntas y ten preparadas las respuestas

La noticia ya está dada. Ahora llueven las preguntas.

Responde a las preguntas con honestidad y franqueza. Prepara un mismo speech para todo el equipo. Así, muestras coherencia y estabilidad. De lo contrario, podías despertar confusión y desconfianza dentro de la plantilla.

La pregunta más común que vas a recibir tras una salida es: ¿por qué? Tiene todo el sentido, el equipo siente curiosidad por conocer las razones de la marcha de su compañero. La respuesta debe ser sincera, para evitar rumores y miedos.

Una vez dado respuesta a esta pregunta, las siguientes versarán sobre cómo les afecta a ellos la marcha de su compañero. Por ejemplo, cuál será la carga de trabajo tras la marcha, quién cubrirá el puesto, qué cambios va a haber, etc.

Tu objetivo: transmitirles tranquilidad y respuestas concretas.

 

Plan de acción

 Tu mejor empleado se ha ido. La noticia ya la conoce el equipo. Ahora, toca ponerse las pilas.

Como jefe cuenta con tu equipo para crear un plan de acción. Analizar de forma conjunta los motivos que han llevado a vuestro compañero a marcharse. Escucha las preocupaciones y valoraciones de la plantilla y actúa en consonancia.

Ten claras las funciones primordiales que desempeñaba el antiguo empleado, distribuye de forma justa y equitativa.

Sustituye, sí, pero con cabeza y tiempo.

 

Take it easy

Nadie dijo que fuera fácil perder a tu fichaje estrella. Pero, como dice un buen amigo, todo ocurre para algo. Así que, toma estos consejos como una pequeña ayuda para que sortear la marcha de un compañero sea un aprendizaje en lugar de un calvario.